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ORATORIOS Y ERMITAS DE ONTINYENT

importante zona del Pla, desde muy antiguo poblada por gran cantidad de edificaciones agrícolas, llamadas algunas alquerías, siendo casi todas estas propiedades de la nobleza o señores muy distinguidos, que estaban trabajadas en régimen de arrendamiento, transmitiéndose el arrendamiento de padres a hijos, durante muchas generaciones, podría decirse netamente histórico. Tal ha sido así que el apellido familiar e incluso los apodos de los arrendatarios, daban nombre a las fincas o alquerías. Hay que hacer notar que esta zona agrícola del Pla se encuentra dividida entre los términos municipales de Ontinyent y Agullent, como consecuencia de la segregación en 1585, durante el reinado de Felipe II, de la que después sería universidad de Agullent. A doscientos metros pasando la ermita de San José encontramos un edificio en lamentable estado de abandono, el cual, por su tamaño, debió tener mucha importancia. Esta finca se halla en los aledaños de la zona industrial, el dominio de la misma termina en el barranco de Matamoros. La casa está en completo abandono, siendo la tierra en su mayor parte de regadío; aún hoy encontramos al acceder a la propiedad un brazal de agua perteneciente a la “séquia Nova” (acequia nueva). La fachada principal de la casa esta orientada al Sur, predominando en todas las paredes el revoco y encalado blanco, también los añadidos y ampliaciones que se observan en la edificación. Una vieja palmera, una higuera y un aljibe, con su brocal, permanecen olvidados entre la maleza que se ha formado frente a la casa. Oratorio privado. Unido al edificio existe a mano izquierda, una pequeña nave donde estuvo emplazado el oratorio, dedicada a la Purísima Concepción. Sobre el dintel de la puerta, orientada al Este, se observa un espacio donde existió una imagen de la Purísima en azulejos y sobre el mismo hay un hueco que perteneció a un óculo. Al penetrar en esta estancia, a penas se observa la pintura de la misma ya que esta muy deteriorada, en el fondo hay una pequeña ventana. El franciscano Padre Joaquín Sanchis Alventosa, al hablar en el libro “Colegio de la Concepción” del fortuito derrumbe del oratorio de los marqueses de Vellisca, del que salvaron la vida el Padre Savall, y algunos feligreses al tiempo de terminar la Misa, dice que en aquel momento se pensó en la edificación de una nueva ermita y escuelas para atender mejor la religiosidad de la zona. Hasta tanto se produjo su construcción y se bendijo en 1919 la ermita, los servicios religiosos del Pla estuvieron atendidos en este oratorio. 62


ORATORIOS Y ERMITAS DE ONTINYENT
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