Page 50

ORATORIOS Y ERMITAS DE ONTINYENT

47 La Ereta. Un rincón del desaparecido museo. Con sólo penetrar en el zaguán de la puerta derecha del edificio, la sorpresa saltaba a la vista, un delicioso conjunto de “taulellets” o azulejos de Manises con escenas socarronas, propias del siglo XVIII, daban un ambiente propicio para lo que venía después. Al tomar la escalera “a la imperial” con dos rampas y con sus paredes decoradas con buen gusto, ya se intuía la magnífica colección que se iba a presenciar. Al final de la escalinata se llegaba al amplio salón museo. Se encontraba todo revestido de madera noble, en techo, paredes y parquet, poseía una valiosa biblioteca con libros de historia, arte, y relativos a los carlistas. En las paredes colgaban los lienzos de pintores famosos y del fundador también, los muebles, las cerámicas y otros valiosos objetos, contribuían a crear una atmósfera especial, propia para lo que fue concebido. Lo más extraordinario de este museo fue su pinacoteca. Estas fotografías fueron tomadas en 1952. La mayor parte de las obras versaban, sobre temas religiosos. Entre los retablos había una bellísima imagen de la Virgen amamantando al Niño Jesús.


ORATORIOS Y ERMITAS DE ONTINYENT
To see the actual publication please follow the link above