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ORATORIOS Y ERMITAS DE ONTINYENT

Con el fin de aplicar las sentencias de los justicias, la Villa de Ontinyent tuvo edificios de reclusión para los penados. Se supone que estuvo emplazada la cárcel medieval en el “Carreró de la Paella”, en tan precarias condiciones que los penados solían evadirse. Para evitar estos males en septiembre de 1564 en sesión del “Consell” se expusieron los peligros que entrañaba su mal estado y, sobre todo, las represalias que podían tomar los sentenciados fugados. Por ello, tomaron la firme decisión de construir una prisión de nueva planta. El lugar elegido fue el solar contiguo al Ayuntamiento, por entonces el más importante de la Villa. Se terminó a finales del siglo XVII, durante el reinado de Carlos II, como acredita el escudo real en piedra que se halla en la fachada de este inmueble. El Sr. Fiscal en 30 de marzo de 1787, dirigió un escrito a los Corregidores de la cárcel de esta Villa, pidiéndoles información en el plazo de quince días, del estado y seguridad de la misma. El documento principiaba de la siguiente manera: “Enterada la Sala del Crimen de Valencia de las frecuentes fugas que se producen de los penados de las Cárceles de las Ciudades, Villas y Lugares de este Reino, por la inseguridad de ellas a falta a de sus reparos y fortificación de las mismas cuyos perjuicios son dignos del más oportuno y, pronto remedio, a este fin y en vista a lo expuesto…” La cárcel de esta Villa, transcurrido un siglo desde su construcción, sin acometer reparaciones, tenía sus deficiencias. Los justicias de la Villa, dieron contestación en un extenso legajo de 1787, en el cual acompañaban relación de expertos que tasaron las reparaciones y nueva ampliación. Los maestros de obras o expertos fueron: Joaquín Pastor, José Tormo, Antonio Pascual. El Consejo de Estado de Madrid, en documento de 9 de febrero de 1789, existente en el Archivo Municipal, autorizó dicha reforma y ampliación. Para dejar constancia de que se ejecutaron las obras, se colocó una inscripción lapidaria que dice: REINANDO SU REAL MAJESTAD DON CARLOS IV QUE DIOS GUARDE. 20


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